El libro de las lamentaciones (capítulo 5)

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Atribuido tradicionalmente al profeta Jeremías y al que habría sido su lamento sobre la antigua Jerusalén —destruida en sus mismos días por el ejército del rey neo-caldeo Nabucodonosor—, el libro de las Lamentaciones parece ser en verdad una elegía profética sobre una ciudad a la que su autor equipara con aquella y cuyas vicisitudes tendrían lugar en los últimos días de la presente era. Debido a la relevancia que esto último asigna al mencionado libro, ofrezco aquí, en cinco entregas sucesivas, mi traducción del texto hebreo del mismo, acompañada, como de costumbre, de las notas que he juzgado pertinentes.


 

¡Ten presente, Yahweh, lo que nos ha sucedido! ¡Contempla y mira nuestra vergüenza!

Nuestra heredad está transferida [1] a extraños, nuestras casas a extranjeros. Hemos sido huérfanos sin padre; nuestras madres son como viudas. Bebemos nuestra propia agua a cambio de dinero, [2] obtenemos [3] nuestros leños por precio. Nuestra nuca está bajo acoso; [4] nos fatigamos y no tenemos descanso. Hemos prestado nuestra mano a Egipto y a Asiria para saciarlos de pan... [5]

Nuestros ancestros pecaron y ya no están y nosotros soportamos la carga de sus iniquidades. Son siervos los que se han puesto a gobernar entre nosotros sin que haya quien nos libre [6] de sus manos.

Con riesgo de nuestra propia vida [7] obtendremos [8] nuestro pan ante la espada del desierto. Nuestras pieles estarán encendidas [9] como un horno ante los irritantes ardores [10] del hambre. Afligirán a las mujeres en Sión, a las vírgenes en las ciudades de Judá. Los hombres más prominentes serán colgados de sus manos. Llevarán a los jóvenes a la molienda y los niños tropezarán bajo el peso de la leña. Los viejos cesarán de estar en la entrada de la ciudad; los jóvenes harán lo propio con sus canciones. Cesará el regocijo de nuestro corazón; nuestro baile se convertirá en lamento. Caerá la corona de nuestra cabeza: ¡ay de nosotros cuando pequemos!

Es por todo esto que desfallecerá nuestro corazón; es por todas estas cosas que se oscurecerán nuestros ojos, por el monte de Sión, que estará desolado, por los chacales paseándose por él…

¡Tú, Yahweh, permanecerás por siempre! ¡Tu trono es de generación en generación! ¿Por qué nos olvidarías hasta el final y nos irías a abandonar por tantos días? [11] ¡Haznos volvernos a ti, Yahweh, y nos volveremos! ¡Renueva nuestros días como antaño!

Pero cuando nos rechaces tan grandemente, es porque te habrás indignado muchísimo…

 

Notas

[1] נהפכה.

[2] בכסף. Literalmente, «por plata».

[3] יבאו. Literalmente, «vienen».

[4] על צוארנו נרדפנו. Literalmente, «somos acosados sobre nuestra nuca».

[5] מצרים נתנו יד אשור לשבע לחם. A fin de dar a mi traducción de esta frase un sentido más satisfactorio que el que reflejan las traducciones más conocidas, he suplido algunas preposiciones y un sufijo que no se encuentran en el texto original, tal como, en otro sentido, lo ha hecho el resto de los traductores. Sin embargo, la mejor traducción desde un punto de vista estrictamente gramatical sería así: “Hemos brindado a Egipto la ayuda de Asiria para saciarlo de pan”. No dudo de que cualquier conocedor de las reglas mínimas de la gramática del hebreo antiguo estaría, aquí, de acuerdo conmigo. ¿Por qué, entonces, se ha traducido este pasaje en forma tan diferente? Sencillamente, por obediencia a la historia, la cual de ninguna manera podría sustentar la noción de que los judíos de Jerusalén hayan estado jamás en posición de brindar a Egipto la ayuda de Asiria. Sin embargo, si se tuviese presente que, por un lado, los profetas han visto, nos los acontecimientos de sus propios días, sino los del fin de la era y, por el otro, que han registrado sus visiones por escrito valiéndose de símiles (tal como podemos leer en 1 Pedro 1:10-12 y en Oseas 12:10), la injerencia del conocimiento histórico dentro de la traducción de este y de otros pasajes de los profetas no tendría justificación alguna.

[6] פרק. Literalmente, «quien arrebate».

[7] בנפשנו. Literalmente, «con nuestra vida».

[8] נביא. Literalmente, «traemos».

[9] נכמרו.

[10] זלעפות.

[11] לארך ימים. Literalmente, «por extensión de días».

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