Amós

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Los asuntos en el libro del profeta Amós presentan un cuadro del pueblo de Dios en los últimos días de la presente era, en cuyas conductas se combinan una serie de detalles claramente abominables a los ojos de Yahweh, tales como la hipocresía religiosa, la codicia desenfrenada, la jactancia personal y muy especialmente la coerción y el fraude ejercidos contra los necesitados y los desvalidos del pueblo. No obstante todo ello, el sustrato del libro es el nefasto influjo que Edom ejercería secretamente sobre Israel, con el cual Dios se pondría a cuenta antes de restaurarlo definitivamente en su tierra.


 

1

Los asuntos de Amós que estaba entre los pastores que eran de Tecoa, los cuales vio acerca de Israel en los días de Uzías, rey de Judá, y en los días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del temblor. Y decía:

¡Yahweh rugirá desde Sión, y desde Jerusalén dará su voz! ¡Y se enlutarán los prados de los pastores, y se secará la cumbre del Carmelo!

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Damasco y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber trillado con los trillos del hierro a Galaad. Enviaré fuego a la casa de Hazael y consumirá los palacios de Ben Hadad. Y quebraré los cerrojos de Damasco y quitaré al habitante de la llanura de Avén y al que porta el cetro de Bet Edén. Y el pueblo de Aram será exiliado a Quir”, ha dicho Yahweh.

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Gaza y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber llevado al exilio a toda una cautividad completa para entregarla a Edom. Enviaré fuego al muro de Gaza y consumirá sus palacios. Y quitaré al habitante de Asdod y al que porta el cetro de Ascalón; y haré volver mi mano sobre Ecrón, e irá a la ruina lo que quede de los filisteos”, ha dicho el Señor Yahweh.

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Tiro y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber entregado a toda una cautividad completa a Edom y no recordar el pacto de hermanos. Enviaré fuego al muro de Tiro y consumirá sus palacios.

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Edom y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber perseguido a espada a su hermano, por echar a perder la compasión de este, por despojarlo, en su enojo, de a pedazos y por mantener su furor hasta el final. Enviaré fuego a Teimán y consumirá los palacios de Batsra.

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Amón y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber abierto al medio a las embarazadas de Galaad a fin de ensanchar su frontera. Encenderé fuego en el muro de Rabá y consumirá sus palacios con estruendo en el día de la batalla, con tormenta en el día del tornado. Y su rey irá al exilio, él junto a todos sus príncipes”, ha dicho Yahweh.

2

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Moab y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber quemado los huesos del rey de Edom hasta calcinarlos. Enviaré fuego en Moab y consumirá los palacios de las ciudades; y Moab morirá con tumulto, con estrépito y sonido de trompeta. Y quitaré un juez de en medio de ella y mataré a todos sus príncipes junto con él”, ha dicho Yahweh.

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Judá y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber despreciado la instrucción de Yahweh y no haber observado sus decretos y por haberlos hecho errar sus mentiras, en pos de las cuales ya habían ido sus ancestros. Enviaré fuego a Judá y consumirá los palacios de Jerusalén.

Así ha dicho Yahweh: “Por tres de las transgresiones de Israel y por cuatro no les revocaré el castigo: por haber vendido por dinero a un justo y a un necesitado por un par de zapatos, aquellos que pisotean en el polvo de la tierra las cabezas de los pobres y desalientan la conducta de los afligidos, mientras que alguno se allega junto con su padre a la misma jovencita a fin de profanar mi santo nombre; aquellos que empeñan sus vestimentas y se echan junto a cualquier altar, mientras que beben el vino de los multados en la casa de su Dios. ¡Y fui yo quien aniquiló al amorreo de delante de ellos, cuya altura era como la altura de los cedros y que era fuerte como los robles y devastaba su fruto arriba y sus raíces abajo! ¡Y fui quien los hizo subir a ustedes desde la tierra de Egipto y quien los conducía por el desierto por cuarenta años para heredar la tierra del amorreo! ¡Y les hacía surgir profetas de entre sus hijos y nazareos de entre sus jóvenes! ¿Acaso no es esto cierto, casa de Israel (oráculo de Yahweh)? ¡Pero ustedes hicieron beber vino a los nazareos! ¡Y a los profetas les dieron una orden: “No profetizarán”! ¡He aquí, yo soy quien los aplasta en el mismo lugar en el que están, tal como se aplasta el carro que está lleno de gavillas! ¡Y habrá desaparecido el resguardo al que huya del ligero, y al robusto no lo afirmará su propia fuerza y el valiente no librará su vida! ¡El que toma el arco no resistirá de pie, ni el ligero de pies se librará, ni salvará su vida el que monta el caballo! ¡El que sea firme de corazón entre los valientes huirá desnudo en aquel día (oráculo de Yahweh)”.

3

¡Escuchen este asunto que Yahweh ha hablado contra ustedes, descendientes de Israel, contra toda la familia que había hecho subir desde la tierra de Egipto! Este dice: “¡Sólo a ustedes había reconocido de todas las familias del suelo! ¡Por lo tanto, castigaré en ustedes todas sus iniquidades!

“¿Caminarán dos juntos a menos que se hayan encontrado y conocido? ¿Rugirá un león en la jungla sin tener una presa? ¿Emitirá su sonido el cachorro de león desde su residencia a menos que hubiese apresado algo? ¿Caerá el avecilla en la trampa de la tierra sin tener ella señuelo? ¿Se levantará la trampa del suelo sin que se haya atrapado algo? ¿Se hará sonar la trompeta en la ciudad sin que el pueblo tenga miedo? ¿Sucederá un mal en la ciudad sin que Yahweh lo haya causado? ¡Pero Yahweh no hará ni una sola cosa sin haber revelado su plan secreto a sus siervos los profetas! El león ha rugido: ¿quién no temerá? El Señor Yahweh ha hablado: ¿quién no profetizará?

“Proclamen en los palacios de Asdod y en los palacios de Egipto y digan: ’¡Júntense a propósito del monte de Samaria y consideren las muchas confusiones en medio de ella y las opresiones en su interior!’ ¡Pues no han sabido hacer lo que es correcto (oráculo de Yahweh)! ¡Los tesoros de la coerción y de la violencia están en los palacios de ellos!”

Por lo tanto, así ha dicho el Señor Yahweh: “¡Habrá un angustiador por todo en rededor del país! ¡Y echará abajo tu fuerza, y tus palacios serán saqueados!”

Así ha dicho Yahweh: “Tal como el pastor libra de la boca del león dos piernas o la punta de una oreja, así serán librados los descendientes de Israel que habitan en Samaria: en la punta de una cama; y los que habitan en Damasco: en la punta de un diván…

“¡Escuchen y sean testigos contra la casa de Jacob! (oráculo del Señor Yahweh, el Dios de los ejércitos) ¡Ya que en el día de mi castigo de las transgresiones de Israel por él mismo, lo castigaré también por los altares de Bet-El! ¡Y serán cortados los cuernos del altar y caerán a tierra! ¡Y heriré a la casa del invierno por causa de la casa del verano! ¡Y serán arruinadas las casas del marfil y llegarán a su fin muchas casas (oráculo de Yahweh)!”

4

¡Escuchen este asunto, vacas de Basán que están en el monte de Samaria, opresoras de pobres y quebradoras de necesitados, ustedes, las que dicen a sus señores “Tráiganla que la beberemos”!

El Señor Yahweh ha jurado por su santo: “He aquí que vienen días sobre ustedes en que serán levantadas con ganchos; y su posteridad, con anzuelos de pesca. Y saldrán por las brechas cada una frente a la otra, y las echarán a la fortaleza (oráculo de Yahweh). ¡Entren en Bet-El y transgredan; en Gilgal, y aumenten la transgresión! ¡Y traigan sus sacrificios de la mañana, sus diezmos cada tres días! ¡E inciensen con levadura en acción de gracias! ¡Y convoquen con proclama a hacer ofrendas voluntarias, ya que esto les ha encantado, descendientes de Israel (oráculo del Señor Yahweh)!

“Entonces, también yo las pondré a diente limpio en todas sus ciudades y les daré escasez de alimento en todos sus sitios. ¡Y aún así, no se volverán a mí (oráculo de Yahweh)! También seré yo quien les retenga la lluvia cuando aun falten tres meses para la cosecha. Y haré llover sobre una ciudad, y sobre la otra no haré llover: en la parte de la una lloverá, y la parte sobre la que no vaya a llover se secará. E irán tambaleándose dos de cada tres ciudades a aquella para beber agua y no se saciarán. ¡Y aún así, no se volverán a mí (oráculo de Yahweh)! Los heriré con chamuscado y con palidez. A muchos de sus jardines y huertos, e higueras y olivos, se los comerá la langosta joven. ¡Y aún así, no se volverán a mí (oráculo de Yahweh)! Enviaré entre ustedes una peste a la manera de Egipto. Matare a espada a sus jóvenes con captura de sus caballos; y subirá el hedor de sus campamentos hasta sus propias narices. ¡Y aún así, no se volverán a mí (oráculo de Yahweh)! Causaré entre ustedes un trastorno como el trastorno de Dios a Sodoma y a Gomorra y serán como un tizón arrebatado del incendio. ¡Y aún así, no se volverán a mí (oráculo de Yahweh)!

“¡Por ello, es así como haré contigo, Israel! Y por cuanto haré contigo esto, ¡prepárate para venir al encuentro de tu Dios, Israel! Pues he aquí que el que da forma a los montes, crea el viento y declara a la humanidad su pensamiento; el que produce el alba desde la oscuridad y pisa las alturas de la tierra… ¡su nombre es Yahweh, el Dios de los ejércitos!”

5

Escuchen este asunto que cargo yo a propósito de ustedes; es una elegía, casa de Israel: “Ha caído la virgen de Israel y no volverá a levantarse: ha sido desechada sobre su propio suelo y no hay quien la levante”.

Porque así ha dicho el Señor Yahweh: “La ciudad que sale con mil dejará a cien; y la que sale con cien dejará a diez de la casa de Israel”. Ya que así ha dicho Yahweh a la casa de Israel: “Búsquenme diligentemente y vivan. Y no busquen con diligencia a Bet El, ni entren en Guilgal ni pasen por Beersheba. Pues Guilgal ciertamente se descubrirá y Bet El está volcada a la vacuidad. ¡Busquen diligentemente a Yahweh y vivan, no sea que acometa como fuego a la casa de José y la consuma sin que haya en Bet El quien lo apague! ¡Ustedes, los que convierten el juicio en ajenjo y abandonan la justicia que es para la tierra! ¡Busquen al hacedor de las Pléyades y de Orión, el que convierte en mañana la sombra de muerte y oscurece al día como una noche, el que convoca a las aguas del mar para derramarlas sobre la faz de la tierra! Su nombre es Yahweh, el que hace prevalecer al despojado por sobre el poderoso, de manera que el despojado venga contra la fortificación…

“¡Ellos han odiado en el portal al que reprendía y abominaban del que habla lo que es completamente sano! Por lo tanto, a causa de que han pisoteado al pobre a la vez que tomaban de él una carga de grano, aunque ustedes han construido casas de piedra labrada, no habitarán en ellas; aunque han plantado viñas deseables, no beberán del vino de ellas. ¡Pues yo he reconocido sus muchas transgresiones y sus contundentes pecados, angustiadores del justo, recibidores de soborno! ¡Y a los necesitados les han pervertido la causa en el pleito! Es por ello que el que tenga discernimiento callará en aquel tiempo, porque el tiempo será malo. ¡Busquen con diligencia el bien —y no el mal— a fin de que vivan; y será así que Yahweh, el Dios de los ejércitos, estará con ustedes, tal como lo habían dicho! ¡Odien el mal y amen el bien y establezcan juicio en el lugar de pleito! Acaso así Yahweh, el Dios de los ejércitos, extienda su gracia al remanente de José…”

Por lo tanto, así ha dicho Yahweh, el Dios de los ejércitos, el Señor: “¡En todas las avenidas habrá lamentación! ¡Y en todas las calles dirán ’Ay, ay’! ¡Y llamarán a un agricultor al luto y al lamento a los que sepan lamentar! ¡Y en todos los huertos habrá lamento, ya que pasaré por en medio de tí!”, ha dicho Yahweh.

“¡Ay de los que anhelan el día de Yahweh! ¿Por qué querrían al tal para ustedes? ¡Será oscuridad, y no luz! Tal como cuando huye uno de delante del león y se topa con el oso, y viene luego a casa y apoya su mano en la pared y lo muerde la serpiente. ¿No será oscuridad, entonces, el día de Yahweh, y no luz; algo sombrío que no tendrá resplandor? ¡He odiado, he despreciado sus fiestas, por lo cual ni siquiera asomaré la nariz en sus solemnes reuniones! ¡Y si me ofrecieren holocaustos o sus ofrendas, no los querría! ¡Y a sus ofrendas de paz y a sus animales rechonchos, ni los miraría! ¡Quita de sobre mí la multitud de tus canciones, ya que no escucharé los salmos de tus cítaras! ¡En cambio, que corra el juicio como aguas y la justicia como una corriente impetuosa!

“¿Así que ustedes me han ofrecido sacrificios y ofrenda en el desierto por cuarenta años, casa de Israel? ¡Pero cargaban también el tabernáculo de su Moloc y de Quiún, sus ídolos, la estrella de sus dioses que se fabricaron! ¡Es por eso que los haré llevar al exilio más allá de Damasco!”, ha dicho Yahweh, cuyo nombre es Dios de los ejércitos.

6

¡Ay de los que en Sión están tranquilos en su arrogancia, los que ponen su certeza en el monte de Samaria, en los denominados cabecera de las naciones a los que acuden los de la casa de Israel! Pasen por Calne y vean; y vayan desde allí hasta la gran Hamat; y desciendan luego hasta Gat de los filisteos. ¿Acaso son mejores aquellos reinos que estos?  ¿Acaso es más grande la frontera de ellos que la frontera de ustedes, que alejan de sí el día malo y acercan la silla de la coerción; que duermen en camas de marfil, que se estiran sobre sus divanes y comen los carneros del rebaño y los novillos de en medio del establo; que improvisan al son de la cítara como David, que se imaginan de sí mismos ser instrumentos de canto; que beben vino en hondas copas y usan sobre sí los perfumes más caros y no se apenan por el quebranto de José? ¡Por lo tanto, ahora irán al exilio a la cabeza de los exiliados y se retirará el banquete de los que estaban a sus anchas!

Yahweh juró por sí mismo (oráculo de Yahweh, el Dios de los ejércitos): “¡Yo abomino del orgullo de Jacob y he odiado sus palacios! ¡Y ya he entregado al enemigo la ciudad y todo lo que la repleta! Y sucederá que si quedasen diez hombres en una sola casa, morirán. Y lo tomará su tío junto a su cremador para sacar los huesos de la casa; y habrá dicho al que estaba en los fondos de la casa ’¿Hay todavía alguien contigo?’ Y este le habrá dicho ’Ninguno’ Y aquel le dirá ’¡Cállate! ¡Pues no traeremos a cuento el nombre de Yahweh!’ Porque he aquí que Yahweh dio una orden y ha herido a la casa grande con grietas y a la casa pequeña con hendiduras. ¿Acaso correrán los caballos por el acantilado? ¿Ararán en él con animales vacunos? Pues bien: ustedes han convertido el juicio en hiel y el fruto de la justicia en ajenjo; ustedes, los que se alegran en la nada misma, los que dicen ’¿Acaso nos hemos hecho de prosperidades con nuestro esfuerzo?’ ¡Pues heme aquí, el que levanta contra ustedes, casa de Israel (oráculo de Yahweh, el Dios de los ejércitos) una nación que los exprimirá a ustedes desde Hamat hasta la corriente del desierto!”

7

Así me dio a ver el Señor Yahweh: y he aquí a uno dando forma a larvas de langostas al inicio del crecimiento tardío de la primavera; y he aquí que el crecimiento tardío era luego de las podas del rey. Y sucedió que cuando terminó de comer la hierba verde de la tierra, yo decía: “¡Señor Yahweh, por favor, perdona! ¿Quién levantará a Jacob? ¡Pues es pequeño!” Se arrepintió Yahweh de esto: “No sucederá”, dijo Yahweh.

Así me dio a ver el Señor Yahweh: y he aquí a uno que convocaba para contender con fuego —el Señor Yahweh— que consumía un gran abismo; y consumió la parcela asignada. Y yo decía: “¡Señor Yahweh, por favor, detente! ¿Quién levantará a Jacob? ¡Pues es pequeño!” Se arrepintió Yahweh de esto: “Tampoco ello sucederá”, dijo Yahweh.

Así me dio a ver: y he aquí el Señor estaba parado sobre un muro de plomo, y en su mano había una plomada. Y Yahweh me decía: “¿Qué ves, Amós?” Y yo decía: “Una plomada”. Y me decía el Señor: “Heme aquí, que pongo una plomada en medio de mi pueblo Israel. ¡Ya no volveré a hacer con él la vista gorda! ¡Los lugares altos de Isaac quedarán desolados, los santuarios de Israel quedarán en ruinas y me levantaré contra la casa de Jeroboam con espada!”

Y Amasías, sacerdote de Bet El, mandó a decir a Jeroboam el rey de Israel: “¡Amós ha conspirado contra ti al interior de la casa de Israel y el país no puede soportar todas sus palabras! Y es que así ha dicho Amós: ’Jeroboam morirá a espada e Israel ciertamente será llevado de su suelo al exilio”. Y Amasías dijo a Amós: “¡Vidente! ¡Huye y vete al país de Judá! ¡Y come tu pan allí y profetiza allí! ¡Y no vuelvas a profetizar en Bet El, ya que es el santuario del rey y la sede de su gobierno!” Y respondiendo, Amós dijo a Amasías: “Yo no soy un profeta ni soy un hijo de profeta, sino que soy cuidador de ganado y recolecto higos tempranos. Pero Yahweh me ha tomado de detrás del rebaño, diciéndome Yahweh ’Ve a profetizar a mi pueblo Israel’ Y ahora escucha una palabra de Yahweh. Tú dices: ’No profetices contra Israel ni hables contra la casa de Isaac’. Por ello, así ha dicho Yahweh: ’Tu mujer se prostituirá en medio de la ciudad, tus hijos e hijas caerán a espada, tu terreno será parcelado con cuerdas, tú morirás en un suelo inmundo e Israel ciertamente será llevado de su suelo al exilio’”

8

Así me dio a ver el Señor Yahweh: y he aquí un canasto de fruta de verano. Y me decía: “¿Qué ves, Amós?” y yo decía: “Un canasto de fruto de verano”. Y me decía Yahweh: “¡Le ha llegado el fin a mi pueblo Israel! ¡Ya no volveré a hacer con él la vista gorda! ¡Y en aquel día aullarán las canciones del templo (oráculo del Señor Yahweh)! Muchos serán los cadáveres: en todo lugar los arrojarán fuera en silencio”.

Escuchen esto, ustedes, los que exprimen al pobre y dejan sin trabajo a los afligidos del país, diciendo: ’¿Cuándo pasará el mes para que vendamos el maíz; y el cese, para que abramos los depósitos del grano, para falsear y achicar la medida del efa y subir el precio y falsear las balanzas para estafar; para comprar a los pobres por dinero y al necesitado por un par de zapatos y para vender los desechos del grano?’ Yahweh ha jurado por el orgullo de Jacob: “¡No me olvidaré hasta el fin de todos sus hechos! ¿Acaso no se estremecerá por esto el país y se enlutará todo habitante de él? ¿Y no subirá como el Nilo todo él, no será arrojado y se secará como el Nilo de Egipto? Sucederá en aquel día (oráculo del Señor Yahweh) que haré ponerse al sol al mediodía y haré oscurecer al país en un día de luz. Y convertiré las fiestas de ustedes en luto y todas sus canciones en una elegía, y traeré cilicio sobre todo lomo y rapadura sobre toda cabeza, poniéndolo de luto como por un primogénito; y su postrimería, como un día amargo. He aquí que vienen días (oráculo del Señor Yahweh) en que enviaré hambre al país: no hambre de pan ni sed de agua, sino de escuchar los asuntos de Yahweh. E irán tambaleándose de mar a mar y desde el norte hasta el este, irán de aquí para allá buscando a la Palabra de Yahweh y no darán con él. En aquel día las vírgenes hermosas y los jóvenes desfallecerán de sed. Los que juran por la culpa de Samaria y han dicho ’¡Que viva tu dios, Dan, y que viva el camino de Beersheba!’. Y caerán y no volverán a levantarse…”

9

Vi al Señor parado sobre el altar; y decía: “¡Derriba la lámpara ornamental! ¡Y temblarán los postes! ¡Y los harás pedazos sobre las cabezas de todos ellos! ¡Y al último de ellos lo mataré a espada! ¡No habrá de ellos ninguno que emprenda la huída, ni tampoco habrá alguno de ellos que se libre poniéndose a resguardo! ¡Si cavasen hasta el Seol, de allí los tomaría mi mano! ¡Y si subiesen al cielo, de allí los bajaría! ¡Si se ocultasen en la cumbre del Carmelo, allí los buscaría y los atraparía! ¡Si se escondiesen de frente a mis ojos en el fondo del mar, hacia allí ordenaría ir a la serpiente para que los muerda! ¡Y si fueren al exilio delante de sus enemigos, hacia allí ordenaría ir a la espada para que los mate! Ya que he puesto mis ojos sobre ellos para el mal y no para el bien”.

El Señor Yahweh de los ejércitos es quien toca el país y este se disuelve; y hará luto todo habitante de él; y todo él subirá como el Nilo y se secará como el Nilo de Egipto. Él es quien construye en el cielo sus escalones; y su extensión, sobre la tierra la ha fundado. Él es quien convoca a las aguas del mar para derramarlas sobre la faz de la tierra. ¡Su nombre es Yahweh!

“¿Acaso no me son ustedes como hijos de cushitas, hijos de Israel (oráculo de Yahweh)? ¿Acaso no hice subir a Israel desde la tierra de Egipto, a los filisteos desde Caftor  y a Aram desde Quir?” He aquí a los ojos del Señor Yahweh sobre el reino pecador y yo lo aniquilaré de sobre la faz del suelo, salvo que no aniquilaré del todo a la casa de Jacob (oráculo de Yahweh). Pues he aquí que ordenaré zarandear entre las naciones a la casa de Israel tal como se zarandea en una criba y no cae ni un granito al suelo. ¡A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen ’No se acercará ni nos saldrá al encuentro la calamidad…’!

“En aquel día levantaré el tabernáculo de David que estaba caído. Y cercaré sus brechas, levantaré sus ruinas y lo construiré como en los días pasados, a fin de que aquellos sobre quienes es invocado mi nombre hereden al remanente de Edom y de todas las naciones (oráculo de Yahweh, quien hace esto).

“He aquí que vienen días (oráculo de Yahweh) en los que el que ara encontrará al segador y el que pisa uvas al que lleva la simiente; y los montes destilarán vino nuevo y todas las colinas se disolverán. Y haré volver del exilio a mi pueblo Israel y construirán las ciudades desoladas y las habitarán; y plantarán viñas y beberán el vino de ellas; y harán jardines y comerán del fruto de ellos. Pues los habré plantado sobre su suelo y ya no volverán a ser arrancados de su suelo que yo les había dado”, ha dicho Yahweh tu Dios.

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